
Empieza Septiembre con un chaparrón que refresca el ambiente. La luz se torna en segundos en una espesa masa gris que oscurece las ventanas. La gente camina deprisa resguardándose bajo los soportales de la inesperada lluvia. Sandalias,chanclas y demás calzado veraniego resultan chocantes bajo la lluvia.
Apenas dura unos minutos,lo suficiente para recordarnos que el verano acaba. Y con su fin comienzan las zozobras mentales aparcadas en el cajón de las vacaciones que todo lo ralentiza.
De nuevo los escolares llenaran las calles con sus mochilas a cuestas repletas de libros,lapices e ilusión.
De nuevo retornaran los turistas playeros poco a poco a sus lugares de origen dejando el lugar a otros turistas mas invernales y quizás deportistas. No en vano somos el paraíso de los golfistas por el gran numero de campos que poblan la Costa del Sol.
"Mayor" marchó a Toledo a continuar con sus estudios. Así que vuelvo a tomar el mando de mi cocina con gran pesar. Me vuelve a sorprender lo que le gusta guisar con lo poco que me gusta a mi.
Intento no pensar en "Mimaru" y se me cuela en el pensamiento. Miro los libros ensimismada retrotraída en el tiempo. Cada titulo compartido es un recuerdo. Aquellas conversaciones....... Pienso ahora en todos los silencios a medias, en respuestas veladas a preguntas directas. Pienso en todo lo que hablamos sobre el dolor, sobre la enfermedad, la calidad de vida frente a la cantidad. Pienso en todas nuestras educadas y encantadoras discusiones políticas. Su fe frente a mi falta de ella. Su apego a la tradición, mi despego. Pienso en "Mimaru."