domingo, julio 14, 2013

Tu ausencia

Ahora que ya no puedes callarme quiero hablar de ti.

Hace más de veinte de años conocí a una persona distinta. Nadie que yo hubiese conocido hasta aquel día tenia semejanza a él. No me llamó la atención su fisico,anodino sin mas. Me gustó su palabra, su educación y su brillante cerebro. A él, algo parecido le ocurrió aunque quizás no por las mismas causas.  Día a día se estableció entre nosotros un "curioso" vinculo que culminó en una sociedad mercantil y una magnifica relación  familiar.

Al principio mi miedo a mezclar "churras con merinas" me hacía ser muy cauta. A él, desconfiado por naturaleza con relación al dinero, le ocurria lo mismo. Y tanta cautela y educación convirtió nuestro aniversario de aquel primer año en una gloriosa relación económica ausente de sombras.  acabamos siendo intimos.

Aprendimos con los días a respetar los tiempos del otro, los gustos, las fobias, los malos y buenos humores. Y siempre, siempre vigilando con el rabillo del ojo el cancer que padecia.

Me acostumbré a su cerebro y memoria. A comenzar las mañanas con una conversación al telefono y un hasta luego Nena. A mirar los mapas buscando su nuevos itinerarios. Cuando dió la vuelta al mundo, le enseñe malamente a hacer un blog. poco más y me gana. Por cierto podeeís leerlo en  http://80diasdevuelta.blogspot.com.es/
                                         
Otros años, a estas horas ya estaría en Marbella. Volviendome loca con sus ocurrencias, sus cambios y sus ganas inmensas de vivir. Porque de vivir, sabía un rato.

El ultimo año ha sido muy duro. Sabiamos que era el ultimo y que cada día era uno menos. He llorado por las esquinas, en el coche y escaleras. No podía ni acercarme a nadie que me diera calor. Las lagrimas y la pena me comían. Hicimos un trato. Lloramos juntos una tarde y prometimos vivir con normalidad el resto que quedaba. El fin se anunciaba a finales de este verano.

Pero quiso el destino que nuestras ultimas horas juntos las viviéramos en  primavera y en Madrid. Me dijo, quiero verte, necesito verte y yo, yo remolonee tres días antes de salir corriendo. Ambos sabíamos que  era el fin.

No quiero contar nuestra ultima tarde, las cosas que hablamos, los abrazos y los apretones de manos. El medico dijo que todo iba bien. Salimos sonriendo de aquella consulta de Ortega y Gasset.

El ultimo beso fue a pie de taxi. Nos vemos mañana, no? Pregunté ansiosa. Lo dudas? Respondió él. Y me volvió abrazar como siempre, y como siempre me toco el pelo apreciándolo.

Y por primera vez, dude. Sé que es difícil de explicar y creer, pero olí la muerte aquella tarde a su lado. Ese olor que llegó la noche que mi madre se iba lentamente. Ese olor más allá de las palabras lleno de honduras y negritud. Ese olor que no quiero volver a oler.

Y se fue, al medio día del día siguiente. Cantando bajito, como solíamos decir. Sin dramas, sin hospital, en su cama y en su casa. Se fue.......

Los primeros días sin Ángel fueron una tortura, miraba ansiosa el móvil, el correo, los archivos, buscaba aferrarme, darme una tregua a tanto dolor.

A medida que pasaron los días una frialdad enorme me invadió. Nada sería igual ni parecido nunca jamas. Estoy aprendiendo a intentar pasar pagina. A envolver los recuerdos y las personas en papel de hermosa seda para poder seguir sin que la remembranza y la melancolía hagan mella en mi.

El mejor homenaje que le puedo hacer es seguir queriéndole y mantener su recuerdo todos los días que me resten por vivir.

6 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Un abrazo y todo mi ánimo para ti.

besos.

la-de-marbella dijo...

Gracias. Nos leemos.

K dijo...

He aprendido a ser paciente, porque sé que un día nos veremos, a solas y sin prisa, para poder hablar de todo lo que tanto te está doliendo. Tómate tu tiempo, no hay prisa, para curar bien tu alma y volver a llenar nuestros días de la luz que siempre nos has dado.

Sigo a tu lado..

Abrazos y besos,

Perfida Canalla dijo...

Mucha fuerza...Besos

Mariluz G H dijo...

Te dejo un abrazo grande escrito y el viernes -que voy a Marbella- te lo doy en vivo y en directo ¿vale?

Beauséant dijo...

Ese es el mayor homenaje, que su recuerdo no se pierda, que haya alguien, en algún lado, que diga, mereció la pena conocerte, cambiaste mi vida para mejor...