viernes, julio 15, 2005

CONCHAS





C
O
N
C
H
A
S




Recoger conchas con niños se asemeja a una sesión de gimnasia. Te agachas a recoger una y ves otra y otra y otra más. Terminamos con una cesta llena, el brazo roto de cargarla y la espalda destrozada; Mereció la pena.

3 comentarios:

Alberto Alvarez-Perea dijo...

A veces ocurren cosas peores. Recuerdo una vez que me dediqué a coger conchas toda la mañana y las fui metiendo en una bolsa de plástico que llevaba. Era una excursión del colegio y allá iba yo con la bolsa que pesaba un quintal colgando. En un momento dado, el peso fue demasiado y el plástico se rompió... ¡todas las conchas de vuelta a la arena!

Al principio me planteé recogerlas de nuevo, pero pronto me di cuenta de que, en el fondo, cuando llegaran a casa mi madre se encargaría de tirarlas así que, ¿para qué volver a esforzarme? ;)

Alberto Alvarez-Perea dijo...

A veces ocurren cosas peores. Recuerdo una vez que me dediqué a coger conchas toda la mañana y las fui metiendo en una bolsa de plástico que llevaba. Era una excursión del colegio y allá iba yo con la bolsa que pesaba un quintal colgando. En un momento dado, el peso fue demasiado y el plástico se rompió... ¡todas las conchas de vuelta a la arena!

Al principio me planteé recogerlas de nuevo, pero pronto me di cuenta de que, en el fondo, cuando llegaran a casa mi madre se encargaría de tirarlas así que, ¿para qué volver a esforzarme? ;)

la-de-marbella dijo...

En este caso llevabamos una cesta de mimbre. Yo no las tiro, las pintamos, las pegamos, y luego mi hijo las regala a diestro y siniestro. Es una forma de entretenerse en verano y fomentar la creatividad.