martes, diciembre 02, 2008

Ana Mª Mata

Llega Diciembre helado y luminoso. Los asientos a pie de mar resplandecen blancos invitándome a descansar entre barcos y murmullos de gaviotas. Lo hago durante un rato. Me asalta la memoria la novela de mi paisana Ana María Mata: "Marbella, ciudad abierta" que he empezado a leer digitalmente. Es de agradecer la generosidad de la autora al ofrecerla a los lectores de manera gratuita.



Conozco a Ana María desde niña. Es una mujer cultivada, guapa y muy diferente al resto de las de su generación. Nunca hemos tenido ocasión de hablar mucho rato ni de nada en particular; aunque siempre la he encontrado fascinante por su forma de ser.
A lo que iba, la novela habla de Marbella y sus cambios de la mano de un vecino que regresa tras vivir muchos años en el norte del país. Su amor por Marbella vuelve virgen y nostálgico cuando al llegar, se da cuenta de lo que han cambiado las cosas, las personas y el ambiente.



Me encuentro recorriendo mi infancia mientras leo sobre las calles del centro, los colegios que ya no existen, los bares que alguna vez ocuparon los espacios y todo un sinfín de emociones dificiles de explicar. Supongo que al ser nativa de Marbella se me puede comprender el sentimiento.

No me acuerdo del código html que tengo que usar para poner el enlace a su blog, así qué como lo que cuenta es el fondo y no la forma, aquí os lo planto a lo burro: http://marbella-te.blogspot.com/ Os aseguro que merece la pena leerlo.


También ha llegado a mis manos la segunda novela de Stieg Larsson: "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". Temo empezar, luego me cuesta trabajo parar. Además no se me va de la cabeza que el pobre Larsson solo ha tenido tiempo de escribir tres novelas antes de morirse. Y que esta es la segunda que leo de él, por lo que en ná le he dado fin a su obra.
Cuando me gusta un autor lo sigo en el tiempo como alma en pena deseando mas, mucho mas. Si es contemporaneo claro, si no lo es, vigilo blibliotecas propias y ajenas buscando un nuevo ejemplar. Visito librerías varias y en los últimos años Internet con el ansia del cazador que busca su presa. Me entusiasma encontrar resultados positivos.

Y resultados positivos es lo que necesitamos todos de una manera u otra. En el trabajo intento encajar las piezas de un puzzle, con lo que los odio XDios, que no hay manera de casar. Mucho depredador inmobiliario suelto enloquece el corral en venta. Cada día se enrarece el aire un poco mas y se exige que se aprieten, como diría mi amiga Angélica, los machos al vendedor. El comprador se sienta en su torre de poder económico festivo a verlas venir pacientemente, el tiempo siempre corre a su favor. Mientras espero con ansía que a alguien le toque la lotería, o un novio guapo, o una salud de hierro para que me llame y me lo cuente y yo a mi vez os transmita cierta felicidad prestada.

La Musica todo ella hoy es para mi, estoy cansadaaaaaaaaaa
Roxette - Milk Toast and Honey from bartcye

6 comentarios:

angélica beatriz dijo...

Hola mi Marbella hermosa.

Me da gusto saber que podremos leer lo mismo estos días. Acudiré a las letras de tu amiga Ana María. Y aunque no he estado nunca en tu ciudad, el aroma a salitre, la arena de colores y el canto de las olas al romper, me llevarán de la mano a empaparme de esos bellos rincones, que de seguro, tienen algo qué contarme...

Maravillosa la canción. La disfruto a mijitas, si me lo permites.

Un beso, de esos que se dan las mejores amigas :-)

TOROSALVAJE dijo...

También me he comprado la segunda novela de Larsson.

Y otras. Viene el tiempo para leer más.

Besos.

chuliMa dijo...

Ennn..¿Quien quiere que le toque la loteria o le salga un novio?
A mi que no me llamen pa eso...fartaria más, encimaaaa

;-)

Besos wapa, te veo más animada, bien

Mª Ángeles dijo...

Huy que envidia!! con el frío que tenemos en León.
Ya hacía tiempo qeu no te saludaba, pero me alegro de haber caído por aquí.
Saludos

giovanni dijo...

He descargado el primer capítulo y me gusta como empieza: "La primavera había empezado unos días antes con unas lluvias templadas que habían dejado en los parques y en el corazón de la gente una humedad algo retórica, muy favorable para la tristeza, aunque también para la euforia. El estado de ánimo de Tomás oscilaba entre ambos extremos la noche anterior a su partida, cuando sin apenas darse cuenta se encontró haciendo el inventario de lo que había sido su vida desde el día, lejano, en que su padre fue destinado fuera de su lugar de origen. Había llovido desde entonces, pensó, y aún más en la tierra donde acabaron residiendo, en el extremo norte de la península."

Marudemarbella dijo...

Hola guapísima,
me alegra que estes leyendo la novela de Ana María, yo me la estoy descargando para leermela de un tirón estas navidades porque estoy un pelín liada en estos momentos, casi no tengo tiempo de escribir en mi blog.
Ya sabes, estoy con el Arte medieval Cristiano y el Arte Islámico, entre otros y apenas voy aprobando los trabajos porque soy un poco torpe, (y no estoy ya para estos lios) así que no me puedo distraer, pero ya falta poco para las vacaciones y entonces me la beberé.
Un beso grande,
Maru